bien y mal en continua reyerta.
Los signos en tiempo de tregua
callados yacen en el alma cubierta.
Dolor y desesperación al ánimo menguan
fortuna y templanza parecen desiertas,
en la adversidad florece la lengua,
su canto al alma despierta.
Abre el espíritu, vuelve a tu interior,
llénate del ritmo del universo,
deja que sea tu fuerza, tu sanación.
Deja que esa energía te lleve al amor,
hazla tu medio para construir un verso
que cure tu corazón de la desolación.
Excelente querido Marco Aurelio !!
ResponderEliminarTe agradezco la atención. Saludos
EliminarGracias hermano, me gustó lo profundo de la ídea y la rima que utilizas, te felicito,cada vez escribes mejor!
ResponderEliminarTks. saludos
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